Oscar Porral
¿DÓNDE ESTÁN MIS CALLES?
¿DÓNDE ESTÁN MIS CALLES?
Ahora entiendo que ha sido un acto de rebeldía, porque he descubierto con estupor que alguna cosa ha cambiado desde la última vez que me atreví a levantar la cabeza y alzar la mirada...
¡¡Han desaparecido las calles de mi ciudad!!
¿Dónde están las avenidas?, ¿dónde han escondido los pasajes?, ¿quién se ha llevado las plazas?
El reloj del vivir y el no vivir substituyó la arena por el adoquín, y el adoquín por el asfalto. Acabó con las tertulias de los vecinos a pie de calle; acabó con las sillas de mimbre y con el olor a jazmín de las macetas cuales columnas romanas a ambos lados de la entrada; acabó con las señoras de moño ceniza y vestidos negros hablando de los tiempos negros.
Ahí acabó la vida en la calle. Pero hoy son las calles las que han desaparecido. El censor de la normalización ha decidido cerrar la puerta al pasado y al presente, y ha empezado a construir el futuro. El censor le ha dado dos vueltas de llave a una vida que existió y que se empeña en seguir existiendo para dar paso a una vida "como debe ser", "com cal" y que por no destronar de la tierra es obligatoria.
El sereno normalizador ha escondido las placas en el placar. Las ha escondido esperando que día tras día el polvo las vaya cubriendo de olvido. A cambio, nos ha engalanado la ciudad con "avingudes", "carrers", "passatges" y "plaçes"...
¿No pueden coexistir en el tiempo "lo que era" y "lo que es"? El presente no puede dar un salto tan brusco al futuro siendo aún presente. ¿No podemos ir por una calle y después girar para coger la avinguda y llegar luego a la plaza, no sin antes parar en el passatge a tomar un aperitivo en la cantina?
Hoy, mientras tarareo a Sabina en "¿quién me ha robado el mes de Abril?", me hago estas preguntas retóricas con la ilusión de que llegue el día en que levante la mirada, compruebe que todo eso era una pesadilla: que ni a Sabina le han robado el mes de abril ni a los ciudadanos de Santa Coloma nos han robado las calles.
Candidato nº 6 por Santa Coloma de Gramenet

Rubén dijo
Triste es lo vuestro, porque criticáis el juego que no entendéis aunque os empeñáis en jugar. Paradoja estúpida la de Ciutadans, infantil diría yo, pues justamente una formación que surge como anti-nacionalista acaba convirtiendo a la lengua, el elemento más importante del nacionalismo, en su propio "leitmotiv". Chapeau!
La gente que ilusionasteis se pregunta sin cesar, ¿Dónde quedó el aire fresco para la política? ¿Dónde la sanidad, la educación, el empleo o las pensiones? ¿Dónde el fin de la corrupción, el clientelismo y las burocracias de partido? ¿Dónde el pueblo en definitiva?
Pues todo se fue debido a dos causas principales. Primero, en la precipitación electoral, en creer que por salir en la televisión dos días ya se es como los demás partidos políticos (¿eso pretendíais desde un principio?), es decir, aquellos que creen que sólo somos ciudadanos las dos semanas antes de las elecciones.
Error garrafal por parte de Ciutadans al entrar en ese juego. ¡Qué imagen de limpieza daría una formación que dijese "aun estamos formándonos así que esperaremos a las siguientes elecciones para presentarnos"!. Ante esto se esfumaría cualquier duda sobre los fines de Ciutadans, sobre la voluntad del cambio y la regeneración. En resumen, demostraríais con rotundidad que sois una alternativa en la que el pueblo puede confiar.
Por el contrario, el camino elegido es el opuesto, el del apresurarse, correr, presentarse con candidaturas en media España sí y en media no, dando la imagen de que lo único que os interesa es exprimir la esperanza que desencadenasteis para trincar lo máximo posible, morir de éxito al fin. Además, craso error para Ciutadans y para España, pues os habíais convertido en algo histórico aun sin merecerlo, es decir, en la primera alternativa regeneracionista española que viniendo de Cataluña era aceptada en todo el Estado español. De todas maneras, mejor olvidar esto último, mejor pensar que lo que ser pierde es sólo un pequeño partido y no una alternativa a todo el Estado.
Asimismo, la segunda causa del fracaso es el amigo Albert, el jovencísimo, nuevísimo Albert. Personalmente y en primer lugar, desde mi perspectiva de joven con escasos 20 años, os puedo asegurar que no ganará ningún voto más entre la juventud de los que ganaría cualquier otro político. En preparación, no todo es cuestión de Masters o licenciaturas sino también de experiencia y madurez. De hecho, creo firmenente que ese animal político que es Albert sería un excelente servidor al partido, un buen asesor que no tardaría en convertirse en importante e imprescindible con 35 o 40 años, es decir, un líder fuerte y reputado que podría llegar a president de la Generalitat. Sin embargo se ha querido presentar ahora, destragándose como essos chiquillos que le dan bien al balón con 15 años y ya los ponen por presión externa a jugar de titulares, arruinándoles su carrera excepto en casos excepcionales, casos a los cuales Albert no pertenece.
Asi y todo os deseo suerte y ánimo, pues pese a esta renuncia del que se va sin haber entrado, deberíais saber que me tuvisteis a las puertas e ilusionado, a mí y a miles más.
18 Mayo 2007 | 11:12 PM